Brian nace en un pesebre de Belén el mismo día que Jesucristo. Un cúmulo de desgraciados y tronchantes equívocos le harán llevar una vida paralela a la del verdadero Hijo de Dios. Sus pocas luces y el ambiente de decadencia y caos absoluto en que se haya sumergida la Galilea de aquellos días, le harán vivir en manos de su madre, de una feminista revolucionaria y del mismísimo Poncio Pilatos, su propia versión del calvario.


A mi parecer todas las películas que vemos hoy día, dentro de un género humorístico han evolucionado de esta, digamos que es el comienzo de lo que se conoce como el cine de humor o comedia.
No soy un gran seguidor del humor inglés, no obstante, tengo que admitir que los Monty Python  saben como adaptar ese humor al resto de los mortales. Toda una crítica a la religión y la política desde lo más profundo de sus corazones.