Para Pierre Brochant y sus amigos el miércoles es el día de los idiotas. La idea es simple: cada uno debe llevar consigo un idiota. El que consiga llevar a la cena el idiota más espectacular de todos es el ganador. Esa noche, Brochant está pletórico: ha encontrado una auténtica joya. Un idiota redomado. François Pignon, un chupatintas del Ministerio de Finanzas, es un hombre apasionado por sus construcciones hechas a base de cerillas. Lo que Brochant ignora es que Pignon es un auténtico gafe, un maestro en el arte de provocar catástrofes.

Hace poco vi por casualidad la película “La cena de los idiotas (2010)” y quede tan horrorizado con este remake que tuve que incluir la película original, para que realmente se aprecie la calidad de una buena película de humor, sin necesidad de recurrir a la mas estúpida comedia.
Toda una obra maestra del cine Francés, bajo la dirección de Francis Veber. Como es casi habitual en el cine europeo, se abusa quizás en exceso de los silencios y las pausas, por lo que la película puede resultar algo lenta.