Durante el periodo de guerra entre estados o Sengoku, un ronin llamado Nanashi, que significa “sin nombre”, salva a un niño llamado Kotarou y a su perro Tobimaru en un templo abandonado. Kotarou no tiene familia y es perseguido por una misteriosa organización militar de China, por lo que contrata a Nanashi como guardaespaldas. Nanashi, que ha abandonado su nombre junto a su pasado, ha “sellado” su espada debido a un suceso pasado por el que es atormentado en forma de pesadillas. El encargado de perseguir a Kotarou es un hombre llamado Rarou, que pertenece a la organización de origen chino y que esta bajo las ordenes de un anciano llamado Byakuran, aunque, a diferencia de sus compañeros, Rarou no posee un concepto de “Rey” y solo busca luchar contra el más fuerte.

 

Recuerdas la serie “Rurouni Kenshin (Samurái X)”, pues me atrevería a decir que el protagonista de esta película es el mismo de la serie, Battousai el Carnicero.

Una película casi rozando el gore pero sin llegar a ese extemo, recomendada a aquellos que realmente les guste el anime, una animación única con una calidad sublime, durante todo lo que dura la película puedes ver como tu corazón se acelera más y más al ritmo de la Katana.