Phillippe Abrams (Kad Merad) es un cartero al que destinan, en contra de su voluntad, a Bergues, un pueblecito en la frontera con Bélgica. Pero, cuando llega allí, se encuentra con un lugar idílico y gentes encantadoras. De todas formas, a su mujer (Zoé Félix), de la que está bastante distanciado, le asegura que vive en un auténtico infierno, con el fin de despertar su compasión. Pero un día ella decide ir a verlo. Entonces Abrams les pide a sus nuevos amigos y vecinos que representen una farsa y se comporten de forma que parezca que la vida en ese pueblo es verdaderamente una pesadilla. Obtuvo un enorme éxito de taquilla en Francia: +110 millones de euros, además de otros récordos como ser la cinta francesa más taquillera de la historia en Bélgica.