Parece que el lanzamiento de los Smart TV han desplazado a las televisiones de 4K. Ya sea bien por que no dan tanto juego como estos o porque dicha resolución seria un malgasto por la falta de servicios como canales que emitan con tanta calidad o su precio desorbitado. A pesar de ello las grandes compañías como LG, Sony o Thoshiba apuestan por dar mayor importancia a estas resoluciones desorbitadas.

Lo cierto es que esta resolución tan grande es muy tentadora, imaginen la nitidez de los detalles gracias ha esta. A pesar de sus aparentes ventajas su crecimiento se estima muy lento. iSuppli estima que el crecimiento se hará notable allá por 2017 alcanzando los 2,2 millones de televisores frente a las escasas 4.000 unidades vendidas en este año.

Este resultado de ventas puede parecer un rotundo fracaso, pero  en realidad es todo lo contrario. Teniendo en cuenta los precios de estos terminales que rondan los 20.00 euros, por lo que solo unos pocos pueden disfrutar de estos monstruos en casa.

Los propios fabricantes tienen claro que se trata de un proyecto a largo plazo, y no pensaban obtener ventas de record ni mucho menos. Se trata de la primera generación y han de coger fuerza además de reducir su precio para que en los próximos años sus ventas aumenten considerablemente.

Como ya se refleja al principio estos dispositivos pueden generar dudas, por ejemplo el hecho de tener semejante resolución en pantallas de tamaños reducidos como las actuales. Sony ha respondido a ello con su televisor de 80 pulgadas, que seguro ha de ser increíble, pero no todo el mundo tiene espacio en casa para ello.

Como ya dije al principio las resoluciones actuales son FullHD y ni si quiere esta implantada al 100% así que solo queda esperar a ver como se resuelve el problema.