Cuando surge una dependencia de paquetes no satisfecha o un conflicto, ¿qué se puede hacer?. Hay varios métodos de abandonar estos problemas. Algunos de éstos funcionan bien en unas situaciones pero no en otras, por lo que debería sopesar con detenimiento las posibilidades. Entre las opciones se incluyen forzar la instalación, modificar el sistema para que satisfaga la dependencia, recompilar el paquete problemático a partir del código fuente y localizar otra versión del paquete problemático.

Forzar la instalación

Unos de los métodos es ignorar el problema. Aunque suene arriesgado, es lo adecuado en algunos casos en los que fallan las dependencias de RPM o Debian. Por ejemplo, si la dependencia aparece en un paquete que instaló compilando el código fuente usted mismo, puede ignorar la dependencia sin problemas. Al utilizar rpm, puede decirle al programa que ignore las dependencias que fallen utilizando el parámetro –nodeps:

# rpm -i apackage.rpm –nodeps

Puede hacer que la instalación ignore algunos otros errores, como los conflictos con los paquetes existentes, utilizando el parámetro –force:

# rpm -i apackage.rpm –force

Advertencia: No utilice –nodeps o –force como algo natural. Ignorar las dependencias puede meterle en problemas, por lo que debe emplear estas opciones sólo cuando sea necesario. En caso de conflicto, los mensajes de error que obtiene cuando intente instalar primero sin –force le indicarán qué ficheros de paquetes va a reemplazar, por lo que debe asegurarse de hacer una copia de éstos o de tener el paquete listo para su reinstalación si hay problemas.

Si utiliza dpkg, puede emplear los parámetros –ignore-depends=paquete, –force-depends y –force-conflicts para resolver los problemas de dependencias y conflictos en los sistemas de tipo Debian. Como hay menos diferencias entre los nombres de paquetes y los requisitos en los sistemas de tipo Debian, estas opciones suelen necesitarse con menos frecuencia en dichos sistemas.