“Randle McMurphy (Jack Nicholson), un violador de espíritu libre, que vive contracorriente, es recluido en un hospital psiquiátrico. La inflexible disciplina del centro acentúa su contagiosa tendencia al desorden, que acabará desencadenando una guerra entre los pacientes y el personal de la clínica con la fría y severa enfermera Ratched (Louise Fletcher) a la cabeza. La suerte de cada paciente del pabellón está en juego.”

Una de las mejores películas de Milos Forman donde nos sumergiremos de lleno en un manicomio. A pesar de que la película tenga lugar en una institución mental, se presentan continuas referencias a la vida cotidiana fuera del manicomio, donde todos aparentamos ser “normales” para llegar a ser uno más. Presenta un gran contenido filosófico, ético, existencial, psicológico… por lo que se debe tener una cierta madurez a la hora de ver la película.

Recomendada a todos aquellos amantes del cine, aficionados a un buen drama acompañado de pequeñas pinceladas de humor.