Originalmente el sistema operativo Android tenía la intención de ser el corazón de cámaras con pantallas táctiles. Sin embargo, por un motivo u otro se acabó integrado en Smartphones, cuando Google se hizo con la pequeña compañía del androide verde.

Hasta hace bien poco un terminal Android era únicamente un teléfono móvil, pero hoy se usa para el funcionamiento de Tablets, teléfonos fijos, portátiles incluso microondas.  El crecimiento de este sistema operativo y la carencia de horizontes se deben al código abierto que los caracteriza. Esto combinado con su pequeño peso, hacen de él la herramienta perfecta para desarrollar todo tipo de aparatos inteligentes.

Una de la grandes innovaciones fue en su tiempo aquel USB que podía transforma un televisor en Smart TV o los ordenadores low cost destinado a los más pequeños. Hasta el momento ninguna de esta reinvenciones ha tenido gran repercusión, sin embargo parece que será distinto con los SmartWatch o las Google Glass.

La diferencia entre el éxito de unos y otros reside en el desarrollador que la lleve a cabo. Los primeros relojes inteligentes casi podrían ser atribuidos a la empresa de la manzana mordida. Desde sus orígenes no me entusiasmo la idea, sin embargo, con el tiempo han ido creciendo considerablemente. Las Google Glass, nacen como competencia directa a la fiebre del reloj inteligente y su impacto ha sido espectacular. Con este repaso quisiera poner de manifiesto, ¿cuál será el próximo dispositivo que genere tanta fiebre?