“Franky es un ladrón de diamantes que tiene que entregar un valioso ejemplar a su jefe Avi, pero, antes de hacerlo, se deja convencer por un tal Boris para apostar en un combate ilegal de boxeo. En realidad, se trata de una trampa para arrebatarle el diamante. Cuando Avi se entera, contrata a Tony para encontrar a Franky y al diamante. Descubierto el triste destino de Franky, la recuperación de la gema desaparecida provoca una situación caótica, donde el engaño, el chantaje y el fraude se mezclan de forma sangrienta con perros, diamantes, boxeadores y gran variedad de armas.”

Una de las mayores obras cinematográficas del joven director Guy Ritchie. Se trata de una película muy similar a Lock & Stock (otra película del director), incluso llegando a tener un carácter muy tarantinesco.

Consta de varias historias que irán cruzándose a lo largo de la película, de forma rápida y siempre recurriendo a pinceladas humorísticas para mantenernos hasta el último momento pegados al monitor.

Recomendada a todos aquellos entusiastas del género, mafia o crimen organizado.