Aunque, con frecuencia, la instalación de paquetes se lleva a cabo suavemente, a veces no es así. Las fuentes de problemas habituales están vinculadas a dependencias no satisfechas o conflictos entre paquetes. Los sistemas de administración de paquetes RPM y Debian están pensados para ayudarle a localizar y resolver tales problemas, pero, en ocasiones (en particular, cuando se mezclan paquetes de fabricantes diferentes), realmente pueden causar problemas. En ambos casos, conviene reconocer estos errores y saber cómo resolverlos.

Nota: Si utiliza un meta-empaquetador, como Yum o APT, para toda la administración de sus paquetes, es mucho menos probable que tenga problemas con las dependencias y los conflictos de los paquetes. Es más probable que surjan estos problemas cuando instala paquetes aislados, especialmente los que proceden de fuentes no habituales.

Problemas de dependencia reales e imaginarios

Las dependencias y los conflictos pueden aparecer por varias razones, entre las que se incluyen:

– Bibliotecas o programas de soporte que faltan: Uno de los problemas de dependencia más comunes se debe a que falta un paquete de soporte. Por ejemplo, todos los programas de KDE se basan en Qt, un conjunto de widgets que proporciona herramientas GUI variadas. Si no está instalado Qt, no podrá instalar ningún paquete KDE que utilice paquetes RPM o Debian. Las bibliotecas (código de soporte que puede ser utilizado por muchos programas diferentes como si fuera parte del propio programa) son una fuente de problemas de este tipo particularmente común.

– Bibliotecas o programas de soporte no compatibles: Aunque tenga una biblioteca o programa de soporte instalado en su sistema, su versión puede no ser la correcta. Por ejemplo, si un programa requiere Qt 3.3, la presencia de Qt 2.2 no hará mucho bien. Afortunadamente, las convenciones de nomenclatura de bibliotecas en Linux le permiten instalar varias versiones de una biblioteca por si tiene programas con requisitos contrarios.

– Ficheros o características duplicados: Los conflictos surgen cuando un paquete incluye ficheros que ya están instalados y que pertenecen a otro paquete. Habrá ocasiones en que también puedan entrar en conflicto características amplias, como las de los paquetes de servidor Web. Los conflictos de características suelen ir acompañados de conflictos de nombres. Los conflictos son más comunes cuando se mezclan paquetes destinados a distribuciones diferentes, porque las distribuciones pueden repartir los ficheros entre los paquetes de maneras diferentes.

– Diferencia en los nombres: Los sistemas de administración de paquetes de RPM y Debian asignan nombres a sus paquetes. Estos nombres no siempre coinciden de una a otra distribución. Por este motivo, si un paquete busca otro por el nombre, puede que el primer paquete no se instale en otra distribución, incluso aunque esté instalado el paquete apropiado, debido a que el paquete objetivo posee un nombre diferente.

Algunos de estos problemas son muy reales y muy serios. Por ejemplo, se deben instalar las bibliotecas no encontradas (aunque, a veces, hay bibliotecas que parecen faltar cuando, en realidad, no es así, como se comenta un poco más adelante en este capítulo). Otros, como los nombres de paquete que no coinciden, son objetos del sistema de empaquetado. Lamentablemente, no siempre es fácil saber a qué categoría pertenece un conflicto. Cuando se utiliza un sistema de administración de paquetes, puede utilizar el mensaje de error devuelto por el sistema de paquetes, junto con su propia experiencia y su conocimiento de determinados paquetes, para emitir un juicio. Por ejemplo, si RPM informa de que faltan un montón de bibliotecas que le resultan poco conocidas, es probable que tenga que seguir la pista de, al menos, un paquete, a no ser que haya instalado las bibliotecas de algún otro modo, en cuyo caso lo recomendable sería forzar la instalación.

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